20 ago 2014

CHOCHÉ PRESENTE.











NADA NOS ENVEJECE TANTO COMO LA MUERTE DE AQUELLOS QUE CONOCIMOS EN NUESTRA INFANCIA.
(JulienGreen)


Juan Antonio. Hermano de Choché.

El Teniente General Juan Antonio Alvarez Jimenez es de mi promoción, mejor yo de la suya, no soy muy dado a hablar bien de nuestros Generales, ni mal, pero de éste todo lo que diga es poco, y lo es desde el primer día en la Academia General Militar.
Ha muerto su hermano "Choché", una promoción más antiguo, la XXIX. No tuve, por las circunstancias, mucho trato con él, pero sabía de él porque era un buen  militar alegre y carismático de la XXIX promoción siendo yo de la XXX. Mi tío de Academia, Jose Manuel Sanchez-Venegas Gey, sí era intimo de Choché y casi todo lo que de él sé lo sé por esta vía. "Mamé" (Jose Manuel) me manda un correo con un poema que no me resisto a compartirlo con los cuatro locos que abren este Blog de Poetas Muertos.


"Hablemos de ti,
Pero no con pena...
Ni del mal que poco a poco fue consumiéndote..
De lo que te gustaba, de lo que te hacía reír...
Hasta que no haga falta que hablemos de ti..
Porque, poco a poco, te harás tan nuestro...
que te convertirás en un gusto, en una sonrisa, en una mirada..."

De las cosas más bonitas que he leído.









Rogelio G. Andradas escribe sobre Choché


 Yo sí estuve con "Choché" pero desconocía el triste suceso.

Estuvimos juntos en la 2ª Compañía del II Grupo nómada (Capitán La Gándara) de la Agrupación de Tropas Nómadas del Sáhara, concretamente en Auserd (al sur). Por diferentes circunstancias, nos reencontramos en Fos Bu-Cráa (al norte); esta 2ª Compañía estaba agregada al Grupo que de forma accidental (el teniente coronel Ropero se encontraba por aquel entonces en el curso de Mandos Superiores) mandaba el comandante Lobo. "Choché" y yo compartíamos el mismo barracón del fuerte próximo a los yacimientos. La relación siempre fue muy buena, a diferencia mía, tenía un inmejorable carácter pero nuestra amistad se acentuó cuando dando "Choché" seguridad a
la Estación orígen del mineral y de la cinta, muy de madrugada fue atacado por un enemigo indeterminado, Frente Polisario o Marruecos??  Y yo tuve que ir en su apoyo con mi patrulla, esto ocurría en la madrugada de un día de finales de noviembre o principios de diciembre de 1975 (tengo los datos exactos pero no en estos momentos), recuerdo que "Choché"  había agotado casi toda la munición, fue atacado desde un poblado de haimas  muy cercano y sus ametralladoras no habían dejado de cumplir con su trabajo. La situación, como es lógico, se resolvió favorablemente.

Días más tarde, cuando dormíamos en nuestro fuerte de Bu-Cráa, no recuerdo la razón por la que esa noche una de nuestras patrullas no estaba fuera como era lo normal y por ello coincidimos, fuimos atacados nuevamente  con fuego de morteros, era por la noche bastante tarde y recuerdo cómo al escuchar los primeros impactos y estar tan agotados y ya dormidos, despertamos y nos miramos con un ojillo pero continuamos en el otro cielo, (con el comandante Lobo se descansaba poco, seguridad de 24 horas en la Estación y de forma "24x24" (como los todo-terreno) y el día intermedio igualmente sin parar: instrucción de patrulla, teóricas de real aplicación pues las cosas estaban feas, mantenimiento y revista de vehículos, tiro y un largo etcétera, para finalizar a eso de las 22:00 h con las famosas autocríticas de Oficiales ante el comandante Lobo a modo Vietcong. Al día siguiente, muy tempranito, vuelta a la Estación, no podía ser de otra manera y todos estábamos felices pero "casi" agotados.

Continuando con los acontecimientos de esa noche, las siguientes explosiones sí nos hicieron dar un salto y vestidos como estábamos cogimos nuestro armamento y nos precipitamos al exterior. La tropa  había salido igualmente de sus barracones y muy disciplinadamente había adoptado lo que tantas veces se les había enseñado ante estas situaciones "cuerpo a tierra" pero  lo había hecho en donde "les pilló", es decir desguarnecidos en plena explanada empedrada del fuerte. Rápidamente les ordenamos levantar y los dirigimos hacia los muros perimétricos, aunque no excelente, sí ofrecía mejor protección que tendidos sobre el empedrado del "Patio de Armas" y además facilitaría la "imposible" contestación por el fuego ya que no veíamos nada, el enemigo estaba lejos y empleaba a cubierto sólo los morteros. En nuestro caso, sólo pudimos emplear las mismas armas y dirigir el tiro en la dirección que Dios nos dio a entender, como buenos Infantes, acertamos, mandaba este Pelotón de Morteros el sargento Ávila procedente del Soria, 9 y él intuyó la dirección... no se me olvidará.
Comprobé en "Choché" una extraordinaria serenidad acompañada de tan buen humor que hizo que esa situación fuera hasta divertida.
Para finalizar sólo decir lo acostumbrado entre nosotros: "Era buena gente" lo siento.
Un abrazo a todos.
Rogelio


José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
De la XXX

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